lunes, 15 de octubre de 2012

Ruta Trail-Running a la Hoya de Buñol-Chiva

Tras un largo tiempo rondando en mi cabeza el realizar un reto de sí es posible crear una ruta de trail que recorra toda la comarca a la que pertenezco (Hoya de Buñol-Chiva), llego el momento y al final conseguí cuadrarme y decidirme a hacerlo. Ya tenía estudiado el recorrido y sólo faltaba comprobar en acción de si era posible realizarlo. Este recorrido tenía una distancia aproximada de 145 kilómetros y unos 10000m de desnivel acumulado total, y en mi diseño puse una condición principal, que este pasase por todos los pueblos de la comarca, e intentando además, pasar por algunos de los mejores parajes o más populares de estas zonas.

Para completarlo, me planteé el hacerlo en 2 o 3 etapas, ya que si bien en el transcurso de las etapas iba a ir en autosuficiencia, sí que necesitaba cierto apoyo para llevarme a los puntos de inicio o final, además de tener ayuda disponible ante cualquier problema. Pues, estas condiciones se dieron en el fin de semana de los días 5-6 y 7 de octubre de 2012. Aprovechaba además, tener una relativa buena forma y recuperación de la Madrid-Segovia 2012 y que estaban dando los últimos coletazos de buenas temperaturas (vaya que si se dieron) y de una cantidad de horas de Sol razonables.

Primera etapa. Viernes 5 Octubre. Distancia 79 km. Desnivel acumulado total aproximado 6500m.

A las 7 de la mañana de este día puse mi GPS a marcar, hacía un poco de fresco, pero se notaba que iba a ser un buen día, así que parto desde mi localidad (Cheste) camino del cementerio y la zona del Campillo, que son caminos rurales asfaltados (aunque intento buscar alguna senda y camino de tierra para no hacerlo aburrido) en búsqueda de las zonas de montaña, donde ya podré disfrutar de las sendas. Los primeros 7 kilómetros me permiten cogerme al peso de la mochila (ya que llevaba un montón de comida, agua, ropa, frontales, kit de emergencias, etcétera) y a calentar, y de paso a poder quitarme el frontal ya que ya hay suficiente luz para ir sin él. Es justo en este momento cuando me adentro por la zona de la Cárcama en Cheste en caminos ya de tierra, teniendo un trotar agradable, pero a sabiendas que la etapa de hoy iba a ser muy dura.

El día comienza a salir y poco a poco, a hacer más calor, pero de momento se va a gusto, y paso por la zona de escalada del Cuchillo en busca del camino que da a la senda del rincón del Peregrino a un buen ritmo. En esta senda se presenta ya la primera gran subida, ya que nos encontramos a unos 400 msm y deberemos llegar por esta senda, el enlace con el camino de la Castellana y posterior subida por la senda de Malviaje a la altura de unos 870 msm. La verdad es que este tipo de subidas me vienen bien así que subo cómodo, aunque hay zonas con bastante desnivel, no me afectan para nada, y empiezo ya a tener algo de hambre y voy comiendo, llevo sobre unas 2:30h y ya he llegado al Collado del Buey, dirigiéndome a buen ritmo hacia el Monte Gordo, con sus vistas espectaculares.

Es a partir de aquí cuando ya comienza a hacer calor y voy decidiendo que en la Vallesa me cambiaré las mallas piratas por un pantalón corto. Llevaba las mallas compresivas para cuidar un poco la musculatura, sobre todo tras las Madrid-Segovia, pero me encontraba de cine, así que no era necesario ir sudando algo más. Un vez llegado al Monte Gordo, ya casi a la altura de 980 msm, toca ir por una amplia pista de tierra, en tendencia de descenso hasta Marjana, en el término municipal de Chiva. Aquí puede cogerse una buena velocidad y llegar por este camino y el posterior camino de tierra de Siete Aguas, hasta la fuente de la Vallesa, donde me pego un buen trago y me pongo ya el pantalón corto. Llevaré unas 4:40h de marcha y unos 30km y me encuentro genial, además, me queda una senda bonita de unos 5km hasta Siete Aguas, donde allí pararé a comer unos sandwiches que me había preparado, puesto que comenzaba a tener bastante hambre. La senda de la Vallesa se me pasa volando, puesto que es muy bonita y entretenida y entro en la población en unas 5:30h y con unos 35km, voy bien...así que paro a repostar agua y comer tomando un respiro.

Tras unos 20m para esta parada, salgo poco a poco, haciendo la digestión en marcha hacia la siguiente dificultad, que se trata de ascender al pico de la Nevera de Buñol, que esta situado a 1107 msm. Salgo con cuidado por un tramo de unos 2km de carretera, hasta adentrarme en la urbanización del cual parte el camino, en bastante mal estado, que sube a este pico, es una subida larga, sobre 6km, con alguna rampa de cierto desnivel, pero que realizo cómodo. Me he traido los bastones para este tipo de zonas y me ayuda bastante, puesto que he cargado mucha agua (aproximadamente llevaré unos 3.5 litros), ya que las fuentes que puedo encontrarme por el camino pueden estar secas. El calor además, está azotando con fuerza, rondará los 30º, y encima el Sol se nota que pica, pero no me importa, este tipo de temperaturas no me disgusta. Tras casi una hora y media de haber partido de Siete Aguas, llego a este pico sobre las 14:30h y paro a disfrutar de las vistas espectaculares, que aunque algo "turbias" debido al día que hace, son espectaculares. Descanso algo y guardo los bastones y me propongo a bajar por la senda que lleva a la pista de Fuente Umbría. Esta senda con gran desnivel, algo perdida, es un descenso fuerte, con lo que hay que tener cuidado, sobre todo en algunas zonas con fuerte desnivel y piedra suelta.

Así que, tras la bajada llega un tramo de unos 4km por pista forestal en buen estado que me lleva hasta la Fuente Umbría, en la cual bajo a repostar, con la suerte de que cae un chorrito de agua. Lleno de nuevo toda la capacidad de líquido que puedo y sobre las 15:30h y que serán unos 50km aproximados, bajo en pista en descenso hacia la pedanía de Buñol de Mijares. Aquí ya empiezo a notarme algo cansado, con mucha sed, pero sigo avanzando a buen ritmo, más o menos como tenía pensado de antemano, aunque ya hace tiempo que me cuesta comer, intento hacerlo con poco éxito. Aun así, a las 16:30h llego a Mijares, con una pequeña parada a quitarme las piedrecitas de las zapatillas (Asics Trabucco 14...que cagada con este modelo!) y pongo como objetivo llegar sobre las 17:10h al Campamento Tabarla donde tomaré un descanso antes de la subida durísima por senda del GR7 que sube al pico Ñoño. Durante este pedazo, veo que otra de las fuentes cae poca agua y además con sabor (Pozico Valentín), por lo que descarto rellenar agua y sigo mi camino al Campamento por el GR7 en buen sendero, con al final una bajada con mucha pendiente.

Tal como quería, a las 17:12h ;-), llego al Campamento Tabarla, una zona espectacular, y donde me encuentro un coche con remolque para caballos, que seguramente habrá venido a trotar un poco con su caballo. Llevo 10h y unos 62km aproximadamente. Aquí parare a intentar comer y beber, gestionando el agua, me quedará 1.5l y el calor aprieta. Pero claro, estoy empezando a no comer, he bebido poco y llevo la garganta más que seca...no me apetece comida sintética y me había traido unas galletas...error!, imposible de comer la boca seca!. Tras este descanso salgo a las 17:25h por lo peor que me queda, una ascensión salvaje desde los 390msm hasta casi los 1000msm con unos 3km primeros en salvaje ascenso con senda estrecha y piedra suelta. Durísimo se me hace y obviamente los kilómetros no pasan...tengo que gestionar el agua y no como y lo estoy pagando.

Me encuentro fatal en estos momentos, me va a caer la noche en esta Sierra tan deshabitada, ya que mi intención era acabar a las 20h en el cruce de la carretera de Venta Gaeta con la de Cortes de Pallás. Me arrastro, aunque intento trotar en las zonas favorables. Para colmo, me llevo un pequeño susto, ya que veo un rebaño de ovejas por el monte solas al lado de la senda, sin pastor, y pienso que como me encuentre con un mastín que las vigile no creo que tenga fuerzas para correr ;-). Afortunadamente, esto no es así, y llego al final de la senda, en la Casa Nicanor sobre las 19:05h y con unos 70km. Aquí, en el cruce de la pista que recorre la horizontal de la Sierra Martés, me siento en una piedra, hasta intentar recuperar el hambre...pero esto no es así, ganas de vomitar. Además, la sed es increíble pero debo de gestionar el agua, ya que la fuente el Seco, pues ya dice el nombre el agua que lleva. Me obligo a parar hasta que consigo comer a la fuerza y con asco una barrita...y aquí hago una análisis de porque me ocurre estas situaciones a veces...y creo que me he dado cuenta de que como y bebo muy poco para lo que necesito, además de que la comida sintética a partir de las 6-8h soy incapaz de comer, por lo que me quedo así, sin fuerzas, con dolores de estómago, con algo de mareo...necesito comer platos de pasta por cada avituallamiento ;-)...pero este análisis me lo guardo para mí y otro artículo.

Como se que no voy a llegar al punto donde había quedado a la hora, me saco el frontal, e intento comunicar que me retrasaré, pero no hay cobertura. Menos mal que me quedan unos 9km por pista en muy buen estado, con alguna que otra subida, pero la parte final en descenso, y me pongo a trotar, pero los 2 primeros kilómetros, bajo el refugio del Manquillo en el pico Ñoño quiero devolver lo que he comido, pero no puedo. Además, cada vez que bebo me vienen las arcadas, pero tengo mucha sed. Así voy arrastrandome durante los primeros 4kms. Voy pensando que mañana necesito descansar y el domingo ya continuaremos, que esto no puede ser...pero así, sin aviso, y quizás a sabiendas de que no quiero retrasarme mucho más, de que cae la noche, la temperatura baja (y bastante), me empiezo a encontrar mucho mejor, tanto que me pongo a trotar a 5' el kilómetro por las zonas llanas. ¿Esto es normal?, no lo se, pero me permite llegar (comunicando en una zona con cobertura telefónica que me retrasaba un poco a mi punto de apoyo) a las 8:20h al kilómetro 79 en unas 13:20h de marcha todo el día. Llegada a casa, una buena ducha, y un plato enorme (seguramente más de 3 raciones) de macarrones y cerveza ;-)...y ver la TV un rato antes de acostarse...tengo decidido que el sábado descansaré...iluso ;-).

Segunda etapa. Sábado 6 de Octubre. Distancia 31km. Desnivel acumulado total 2400 aproximadamente.


Estando en la cama, algo me despierta a las 7h...me levanto, y pienso: "coño!, pero si estoy más fresco que una rosa!", así que, desayuno rápido, me visto, apaño la mochila y consigo que me lleven al punto donde me quedé ayer, saliendo del punto a las 9h exactamente. La etapa de hoy finaliza sí o sí en Macastre, ya que el punto de apoyo estará allí para recogerme. Me gustaría completar la vuelta hoy, pero por compromisos (y también por "conocimiento";-) ), a la tarde no podía contar con el apoyo para realizar la etapa. Comienzo a correr por la carretera, este es el peor tramo de mi diseño, y es que es la zona más desconocida para mí y no conozco sendas y caminos que de una forma aceptable (y que sin pasar dos veces por el mismo sitio) me lleven a la localidad de Dos Aguas, así que, tengo 13km de carrera por carretera, con vistas muy bonitas (aunque esté quemado por el incendio de Cortés de Pallás), pero con peligro, ya que es zona de carretera de motos los fines de semana y a medida que va pasando la mañana van apareciendo cada vez más, muchos de forma tranquila, pero encontrado algún que otro loco que piensa que la carretera es un circuito. Mi objetivo es llegar sobre las 10h a Dos Aguas antes de que aparezcan muchos más moteros. Y eso consigo, a las 10:15h llego a Dos Aguas, el tramo que más temía. Allí como un poco y cargo agua en la fuente. Ya llevo 13km, que he corrido totalmente y me encuentro fenomenal.

Ahora por fin vienen las sendas, y salgo por la senda de la Garita o camino Viejo de Macastre, una senda espectacular de subida, con un zig-zag muy bonito y unas vistas increíbles, que te van encerrando mientras subes por el cañón. Y además, su parte más bonita ha sido respetada por las llamas del incendio. Una vez se sube la sección más espectacular, ya llega la desolación, puesto que esta zona sí está quemada, con lo chula que era. Miro hacía arriba y veo la caseta de vigilancia del pico del Ave. Tras acabar la senda, me incorporo al camino que lleva a través de los postes de la luz habilitados por esta zona, en la que sigo subiendo, ya que hay que pasar a la otra cara de la Sierra del Ave. Tras el camino vuelvo a coger la senda del camino de Macastre o de Zamorca como se pasa a denominar a partir de aquí. Sigo en terreno quemado, recordando como era esto antes de haberse visto afectado por el incendio. Una vez llegado al collado donde hay un pequeño corral, comienza el descenso divisando al fondo el Motrotón que es hacia donde me dirijo y los pueblos de Yátova, Macastre, Alborache y Buñol. La bajada es divertida por senda, algo larga y con algún repecho, pero acaba en unos campos de olivos que han decidido dejar sin rastro el trazado de la misma. Hago campo a través y aparezco en el camino de Socaña a Llanorel, donde lo sigo unos metros y tomo la vereda.

Serán sobre las 12h y llevaré unos 21km. Paro a comer algo en una fuente de la que apenas cae un hilillo y bajo por este camino de tierra con algo de piedra a buena velocidad ya que es en descenso, a excepción de un duro repecho. Se pasa por la canalización de Llanorel y se llega hasta el lecho o barranco del río Magro totalmente seco. Habrán sido 6km muy tranquilos por una zona muy bonita, a pesar del incendio.

A continuación viene un pequeño tramo por el cual debemos transitar por la carretera de Buñol-Dos Aguas, por lo que pongo el turbo para sortearlo lo antes posible y llegar al desvío del camino que me llevará hacía el Motrotón y Yátova. Voy a buena marcha y acabaré sobre las 14h en Macastre, como tenía pensado. Pero como todo no iba ser bueno, me encuentro, que en las casas antes de donde se toma la senda que va por la ladera del Motrotón unos perros muy grandes, ladrando y con ganas de venir a por mí si me acerco demasiado. Me toca decidir y tomo un camino alternativo que no me supondrá mucha variación al montante de kilómetros y desnivel de la ruta, en el cual hay un descenso y un fuerte ascenso que me deja en los muros del cementerio de Yátova...me quedan unos 3km tranquilos hasta Macastre por caminos rurales en buen estado, y eso hago, poco a poco hasta Macastre, entrando por sus calles, que siempre me lían pero acabando en la zona de la casa de la cultura, en la fuente, donde a las 14h exactamente, me recogen!.

Muy bien el día de hoy, me encuentro muy muy bien...pero con hambre claro ;-). 31km en 5h contando paradas, fotos e investigación ;-) no está mal.

Tercera etapa. Domingo 7 de Octubre. Distancia 38km. Desnivel acumulado tutal 1200 aproximadamente.

De nuevo, el domingo me levanto con muy buenas sensaciones, solo tengo el cansancio normal de hacer estas cosas, pero muy animado, ya que iba a poder completar este reto casi a ciencia cierta. Así que, consigo que me lleven a Macastre, justo al punto donde acabé el día anterior, y las 8 de la mañana, me pongo a trotar por sus calles, calentando. Sigue haciendo unos días más que magníficos, y disfruto de la salida del Sol a medida que voy trotando ya por tierra, por el Camino del Llano, que permite unir las poblaciones de Macastre y de Alborache. Así, me planto en poco tiempo en este último pueblo, ya que apenas habrán sido 3km con el frescor matinal. Tomo unas fotos y un buen trago en la fuente de la Agricultura y voy corriendo un tramo por la carretera hasta que tomo el camino de los Molinos, ya en tierra, que permite unir las poblaciones de Alborache y Buñol. Este es un camino muy bonito, algo rompepiernas, pero divisando en todo momento la población de Buñol encajonada entre sus montes. Al ser de mañana se disfruta de la tranquilidad y un poco más tarde de las 9:15h me planto en Buñol, en el cual aprovecho para tomar algo y dirigirme hacia la zona del estanque del Planell.

Esta etapa permite comprobar el cambio de tipo de terreno entre las etapas anterior. Se dejan las sierras, zonas boscosas y de monte con sus largos ascesnsos y descensos, por zonas más rompepiernas entre campos de cultivo, pero no deja de ser bonito. Tomo asi pues la senda del Planell que me lleva a una serie de caminos por la zona de "Baiba" de tal forma que pueda conectar con la amplía pista del Vereda Real, la cual tomo con un repecho muy duro que me lleva a la carretera de Cuatro Caminos entre Buñol y Godelleta. La vereda va en este punto por la carretera, así que sigo un poco por ella con precaución hasta llegar al desvío del camino del Ferrajón, el cual tomo unos cientos de metros en busca de un camino a derechas de tierra que me vuelve a dejar en un terreno más cómodo para correr para mís pies. Aquí tengo algunas zonas de sombra que se agradecen, ya que el calor aprieta (las temperaturas de estos días estan sobre los 30º) y por una senda en subida y una bajada en camino aparezco por la zona de El Murtal de Godelleta, a la altura de la carretera que une Chiva con Turís. La zona a continuación es un poco aburrida por el terreno en el cual rodamos, ya que son caminos rurales asfaltados, pero permite disfrutar de la vista de los campos cultivados.

Son sobre las 11h de la mañana, ya llevo 3h y necesito comer algo, así que decido que en la fuente del Prado (próximo destino) pararé a comer y beber algo. Allí llego sobre las 11:20h. Una zona muy conocida por los lugareños, con buena sombra y una fuente que me permite rellenar mis reservas y almorzar algo tranquilo. De aquí parto por la senda del Prado hacia Godelleta, en la cual llego en poco más de 10m. Ya solo me queda un pueblo por visitar (Chiva) y hacia allí vamos. La salida de Godelleta se hace por el camino viejo de Chiva, que se encuentra asfaltado e introduciendome después por una urbanización, en fuerte subida, donde en la última casa, desaparece el asfalto y por fin viene un camino de tierra entretenido y que permite correr. Son sobre las 12h y llevaré unos 30km, vamos bien. Desde aquí tengo un camino de tierra entre campos que en descenso me lleva hasta el corte que se ha hecho para la instalación del AVE, pero con Chiva al fondo, así que ya lo tenemos casi ahí, 12:40h y llegando a Chiva, que entro por la rotonda de la Gasolinera y el IES Marjana. Mientras subo paralelo al polideportivo hasta la altura del bar "Canario" me tomo un gel para afrontar la entrada por el pueblo de Chiva y la llegada a casa con buen ritmo. Ya esta hecho, quedarán 7km por caminos rurales muy fáciles, así que ya voy disfrutando.

Como entro a la hora del aperitivo en Chiva, y con el día que hace, mi paso por las calles, en especial por la plaza de los "Patos" y la Iglesia es de ver las caras de la gente al observame (un tío loco con mochila corriendo), pero me hace disfrutar, ya que ya está hecho y me encuentro bastante bien, así que ahora que ya he visitado todas las poblaciones, me tocan unos 5km hasta mi casa. Salgo por las últimas estribaciones de Chiva en dirección al cementerio, tomando un camino rural que me baja al barranco, un camino que pasa por la vía del tren, y llego casi sin quererlo al polígono industrial "Pino Blay" de Cheste. 1km en bajada que hago sonriendo mientras llego al punto desde el cual partí. Fin!...son sobre las 13:30h y he realizado unos 38km a sumar a los de los dos días anteriores. Me encuentro muy bien, quizás sea la satisfacción del reto conseguido. Entro en casa y me tomo una buena cerveza...y aun así, he perdido más de 5kg en estos 3 días. No hay que preocuparse, en apenas 3 días ya los he recuperado, y lo mejor, sin secuelas. 4 días de parón a descansar y poco a retomar la marcha.

Ya tengo en mente las mejoras que se pueden hacer a este recorrido para mejorarlo y hacerlo aun mucho más divertido...el cual habrá que repetir ¿no?.

Aquí podéis ver algunas fotos de las que hice por el camino:



Aquí os dejo el track unido de los tres días:

martes, 25 de septiembre de 2012

100km Madrid-Segovia 2012


Tras el verano, estabamos ansiosos de volver a la marcha y que mejor manera de hacerlo con un ultra. Ya de hace tiempo teníamos en mente la Madrid-Segovia 2012 y reservamos plaza desde hacía unos meses. La carrera motiva porque transcurre por vias pecuarias y une un camino "lógico" entre Madrid y Segovia. Además, la idea de acabar en Segovia y poder visitar la ciudad y probar su gastronomía se unen a su favor. Hay que decir que esta carrera, si bien transcurre por pistas, caminos, senderos y también asfalto, no presenta desniveles demasiado importantes ni partes técnicas para los que estamos acostumbrados a las carreras de montaña, por lo que se prima más la velocidad y mantenimiento de un ritmo adecuado. 

Listos para tomar la salida
Vamos a contar la carrera desde dos puntos de vista, dando mas espacio a la crónica de Juan Carlos, porque ha tenido una carrera con mas incidencias para contar y además es hombre de muchas palabras ;-)

Crónica de Stefan

Salimos con otros 1000 locos (1015 inscritos) puntualmente a las 8:30 de la Plaza de la Castilla. La estratégia que me he marcado es mantener un ritmo suave pero constante durante toda la carrera. El plan es mantener el movimiento y evitar retrasos en los avituallamientos. Como Juan Carlos tiene la estrategia de ir a un ritmo mas vivo, sobre todo en las subidas, y luego parar bastante en algunos controles claves para recuperar, está claro que no vamos a correr juntos todo el día. Sin embargo, por el momento vamos juntos y a partir del KM4 ya dejamos la ciudad atras y nos metemos en las vias pecuarias. Pasan los kilómetros sin  grandes incidencias hasta que mas o menos en el KM 26 Juan Carlos me escapa en la subida a Colmenar, donde me le encuentro de nuevo en el control. Salimos mas o menos juntos, pero enseguida noto que J.C. sube a un ritmo que no me conviene a estas alturas y le dejo escapar. 

Pasando rápido por el control del KM50


Como en cualquier ultra que he hecho lo paso mal entre el KM32 y el 45. Ya me espero este bajón que me imagino que se debe a la barrera psicologica del maratón. Una vez pasado esta barrera siempre me recupero y confío que hoy va a ocurrir lo mismo. En el KM50 hay un control importante y ahí me encuentro de nuevo a Juan Carlos descansando. Como paso el control rápido, salimos juntos y pasamos un tramo duro juntos hasta llegar a Cercedilla en el KM65. Ahí nos espera la mochila con la ropa para la noche y un plato de arroz. Me cambio rápidamente la camiseta, como algo y en menos que 15 minutos empiezo la subida larga que durará hasta la Fuenfria en el KM80. Han pasado 8 hora y 30 minutas y me encuentro muy motivado. Sobre el KM70 me pasa Juan Carlos que va acompañado por Luis, un amigo que conoció en el UTR. En el control del KM72 les alcanzo de nuevo y vamos subiendo juntos hasta que Luis decide tirar un poco mas. Cuando nos acercamos al puerto noto a mi compañero un poco mal. Oigo que arrastra los pies y le veo muy callado, vamos sin contar chistes. No me parece el momento de dar consejos, pero él mismo me confirma que está sufriendo del estomago y decidimos que en el control del puerto yo voy a intentar tirar un poco e intentar aprovechar la bajada, mientras J.C. intente recuperarse. Justo en los últimos 5 metros de subida me da una rampa en el muslo, pero se me va con algo de auto-masaje en en avituallamiento. Como precaución añade un paquete de sales a mi agua. Dejo a Juan Carlos y Luis, que volvemos a encontrar en el control, y me tiro hacia bajo. Son 11km de bajada y algo de llano hasta el siguiente contro (KM91) y adelanto unos 20 personas en este trozo. Me encuentro realmente bien y solamente paro una vez para sacar el frontal, ya que se me está haciendo de noche. Paso rápido por el ultimo control y me meto en la bajada mas técnica de toda la carrera. No tiene mucha dificultad, pero a estas alturas y ya de noche decido ir con calma. Sería una tontería doblar el pies tan cerca de la meta. Aún así adelanto mucha gente. Empieza a ser llano el terreno y dudo dos o tres veces en algunos cruces, ya que el marcaje en este ultimo tramo no es ideal. Llamo a la familia desde 5km de la meta para avisar que estoy cerca, entro en Segovia y me dirijo hacia el acueducto animado por mucha gente. A unos 100m de la meta me espera mi hijo y pasamos juntos por meta  en el puesto 106, 13 horas y 43 minutos después de haber salida de Madrid.  Estoy muy contento con el resultado. Realmente, no he tenido ningún bajón importante, aparte de la mala racha habitual para llegar al  KM45. Sorprendentemente no tengo ni dolor en la rodilla, ni una ampolla y solamente el habitual dolor muscular  que nunca falta después de un esfuerzo de este etilo. Material utilizado: Zapatillas Hoka One One Stinson B Evo, calcetines Injini, mallas cortas Hoko, medias de compresión Hoko, camiseta de club CXM,  gorra Salomon y mochila Salomon XA20. 
Stefan en meta



Crónica de juan Carlos

Debido a mi calendario laboral y a la suerte de disponer de familia en
Madrid, pues me pude escapar el jueves para allá para estar tranquilo el
viernes y recoger los dorsales sin problema alguno. Si bien pudimos
dormir tranquilos, si cometí quizás unos errores. El primero es ir a
casa de un familiar, donde las comidas y cenas van a ser copiosas y a
ver quién dice que no a un buen plato de comida de la abuela. El segundo
es pasarse el viernes completamente, tanto mañana y tarde, paseando por
Madrid más de 6h en total entre ambas, llegando a acostarse bastante
tarde. Además, al día siguiente hay que madrugar para ir a la salida. Si
a todo esto se suma, que en mi caso, cada vez que subo a la capital
necesito dos o tres días para volver a coger ritmo de mi aparato
digestivo ;-) (será por el cambio de presión, de aguas, de comidas, ...
¿?¿? ), pues hace que el sábado por la mañana me encuentre bastante
hinchado.

Esto fue a las 5:30 a.m. en donde desayuno mi café y tostadas con
nocilla, me visto e intento soltar lastre, pero veo que algo no va bien,
ya que no suelto lo que estoy acostumbrado y me sigo encontrado
muyyyyyyyy pesado. Así que, así nos vamos al punto donde quedamos con
Stefan, pero antes, buscamos otro sitio para ir al W.C. y con mismas
sensaciones. Pienso que luego en carrera mejorará, que simplemente es la
reducción de kilómetros de la semana y la ingesta de comida de la
misma. 

Por la plaza de Castilla de Madrid aparecemos sobre las 7:30 a.m. y
empezamos a ver gente conocida. Hemos dejado la mochila para Cercedilla
y ahora sólo queda esperar el briefing y relajarse para la larga jornada
que nos espera. A medida que se aproxima la hora de salida nos vamos
colocando por la parte delantera y nos disponemos a escuchar el
briefing, que si bien es muy bueno y muy detallado, dura demasiado...así
que a las 8:35 a.m se da la salida con un pistoletazo. Primeros metros y
vamos por las calles madrileñas al trote sin prisa pero sin pausa y
esperando de eta forma calentar y coger ritmo para la jornada que nos
espera.

Por fin llegamos al kilómetro 4, donde cambiamos el asfalto por caminos
y pistas, algo menos dañino para nuestros pies pero comienzan pequeños
toboganes, que no incomodan, ya que todavía se está fresco. De hecho
acometemos los primeros 16km sin parar de correr, el cuerpo ya empieza a
estar caliente, y aunque ya empiezo a encontrarme mejor no las llevo
todas conmigo, sigo teniendo sensación de pesadez. Pasado el primer
control, vamos un tramo peligroso por un carril bici, donde pasa mucha
gente y hay que extremar la precaución hasta que al final por fin nos
sacan a unos caminos donde ya puede uno despreocuparse. Es justo aquí,
camino de Colmenar Viejo donde durante 1 minuto me molestan extrañamente
los cuadriceps durante una pequeña bajada yéndose como vino esa molestia
y sin dar importancia ni comentarlo a Stefan. Seguimos corriendo y en un
segundo me entran unas ganas de evacuar terrible, hasta que encuentro un
buen sitio para descargar. Igual que antes, no estoy contento con lo
quitado, pero sigo para adelante y me reuno con Stefan. Justo antes de
Colmenar Viejo hay una buena subida, y como Stefan no tiene pensado para
en los avituallamientos y yo me encuentro comodo en las subidas pues le
tomo ventaja para así llegar al avitu y yo descansar un poco, que es
como me va a mí mejor. Allí me como un mini-bocata que llevaba mientras
Stefan pasa rápido y sale ya. Inmediatamente salgo yo también y logro
darle alcance, y así iremos en los siguiente avitus, yo escapándome un
poco para poder descansar y nutrirme en ellos mientras el no para, al
final más o menos viene a ser el mismo ritmo. Y es así como llego al
avitu del puente medieval del kilómetro 33. Aquí es donde mejor me
encuentro y me hidrato, que ya hace calor y salgo hacia Manzanares, en
un pedazo donde el calor ya se empieza a notar. A partir de este momento
todo son anchas pistas, con tierra "muy amarilla" que refleja más y hace
la sensación más desértica. Hay que estar mentalmente muy animado para
pasar por estos tramos, y yo en estos momentos estoy como mejor me
encontré en carrera y llego a Manzanares, donde vuelvo a descansar e
hidratarme un poco, intentar contactar con los míos por teléfono,
etcétera. Stefan debe venir por detrás no muy lejos, pero yo salgo
porque tenía pensado parar algo más en Mataelpino, ya que el trozo de la
Barranca si conocía la zona y se que los 15km entre Mataelpino y
Cercedilla iban a ser matadores. Así salgo hacia Mataelpino decidido,
pero otra vez poco a poco me vuelve el estómago a sentir pesado, aunque
sigo motivado, miro el reloj y estamos en un tiempazo. Como luego me
daré cuenta, correr contra el reloj no me fue bien, pero en esos
momentos pensaba que podía llegar en sub-14h, que no está mal. La
llegada a Mataelpino la hago bastante bien, quitando la última subida al
pueblo que se atraganta. Allí para otra vez a comer, descansar, intentar
llamar a los míos y justo cuando iba a salir llega Stefan. Se le ve
fresco y entero y pasa como una moto con lo que volvemos a salir juntos
hacia arriba. 

Ahora comienza el peor pedazo. Nada más salir del pueblo vuelven a
llegarme ganas de evacuar mientras se sigue por senderos bastante
trotables entre ganado. Por fin encuentro un sitio donde hacer lo mío,
mientras Stefan se escapa. Tras realizar la tarea vuelvo a contactar con
él y vamos hacia la Barranca, donde empiezo ya a notarme el cansancio,
sobre todo en los pedazos más llanos que es lo que más me cuesta a mí.
En la Barranca Stefan apenas para y yo por seguirle me avitu rápido y no
descanso como quiero, pero me engancho a él y vamos a buen ritmo hasta
Cercedilla, donde me cuesta mucho seguir a Stefan llaneando y bajando,
ya que en ultras he perdido velocidad mientras que el la mantiene
increíblemente. No se si serán sus zapatillas, pero yo comienzo también
a notar molestias en las plantas de los pies, y llevo todo el rato que
se meten piedras en mi interior. Esta vez he optado por unas conocidas
como son las Asics Trabuco en su nueva versión y como luego analizaré,
no creo que vuelva a cogerlas (y eso que en mi pasado fue mi modelo
favorito). Así llegamos a Cercedilla, donde tomo un conjunto de
decisiones erróneas que me condenarán...

A la llegada a Cercedilla recogo mi mochila con ropa y me dispongo a
cambiarme. Como desde la organización insisten en que en la Fuenfría
hace eso mismo...frío ;-), me pongo unas mallas piratas de compresión
que me cuestan de poner un rato, junto con un cambio de calcetines
también de compresión que consumen mi tiempo ;-). Me aseo un poco y me
unto de vaselina, con cambio de camiseta, cambio de pilas, meter más
ropa de abrigo a la mochila...y cuando salgo, Stefan ya se había
cambiado, había comido y se iba ya!...además, me encuentro con un viejo
compañero que quería salir conmigo y tal y hace que el plato de comida
de Cercedilla me lo coma sin masticar y volando. Viendo como iba Stefan
y el cronómetro sabía que si me iba con él íbamos a hacer sub-14h. Así
que en un minuto diluyo el plato y sin respirar salgo a ver si pillo a
Stefan para poder tener una buena referencia. El cambio de ropa me ha
venido bien y los primeros metros en subida de un puerto los hago
corriendo...y de repente me empiezo a dar cuenta de que sigue haciendo
muchísima calor para la ropa que llevo, que los gemelos me van a
estallar por las pantorrilleras de compresión, pero consigo dar caza a
Stefan y tomar unos metros de ventaja para intentar volver a descansar
en el avitu del 72km e ir como vamos yendo toda la carrera. Sin embargo,
si juntamos todo esto con otra vez unas ganas de evacuar inmensas,
apenas descanso en el 72km porque he vuelto a bajar el ritmo y Stefan
casi me ha cogido, pero salgo con él otra vez, vamos poco a poco e
intento mantener su ritmo, hasta que encuentro un sitio para evacuar,
cosa que consigo e intento reunirme con Stefan de nuevo saliendo
corriendo cuesta arriba, otro esfuerzo que pagaría después.

Cuando suaviza un poco la subida, nos ponemos a correr, ya debe quedar
poco hasta el avitu del kilómetro 80 y lo hacemos corriendo intentando
motivarme que con este ritmo llegamos poco después de anochecer, pero es
cuando comienzo a sufrir de lo lindo. No me empieza a ir la cabeza, me
encuentro hinchado, las plantas de los pies me duelen, los gemelos me
los noto hinchados, se me va la cabeza y estoy acalorado a tope (de
hecho me tiro agua por la cabeza para refrescar) aunque las piernas las
llevo muy muy bien, es así cuando lucho con lo imposible y a 200 metros
del fin del puerto y avituallamiento me doy cuenta y pienso "¿qué estás
haciendo? el ritmo que lleva Stefan no puedes seguir y te vas a matar.
Para y al menos sufriendo llegarás a meta andando". Y es ahí cuando me
rindo, llego al avitu y me siento a descansar. Desde Cercedilla sólo
había comido una barrita a "malagana" y aquí intento comerme una
magdalena. Le digo a Stefan que tire y yo intento recuperarme. Pero
empieza a hacer fresquito arriba y salgo sin apenas descansar. Ya
liberado un poco de correr contra el reloj, intento trotar un poco y lo
voy consiguiendo, pero las plantas de los pies me queman, y los gemelos
me van a explotar. Además, no consigo comer y este tramo es larguísimo,
por asfalto, mis pies me matan. A mitad de bajada encuentro una fuente y
tomo una buena decisión. Parar, refrescarme y beber (sin comer) y
quitarme las pantorrilleras de compresión...y que bien, poco a poco me
empiezo a encontrar mejor, pero las plantas de los pies me duelen cada
vez más y cuando quedan 4km para el avitu, se me hacen eternos, me toca
volver a andar, no puedo, no voy...se hace interminable. Me pilla la
noche y no tengo referencias...además, me empiezan a pasar corredores y
me desmotiva más. Había calculado mal la distancia entre avitus y en vez
de 10km eran casi 12km, parece una tontería pero esos 2km más matan. Así
que me costó una bajada de 12km hacerla en 2h!...allí, y gracias a mi
experiencia me senté unos 25m. Me puse el abrigo, me quité las piedras y
esperé a tener hambre, cosa que no conseguía. Aquí llamé a los míos para
decir que Stefan iba como un avión y que cenarán que yo llegaría sobre
la medianoche, mal pero llegaría y que yo no iba a cenar, conozco un
poco a mi cuerpo y se que al menos 3 o 4h después no iba a tener hambre,
aunque les dije que me compraran algo por si acaso ;-). Mientras espero
a tener hambre, veo como baja la gente, con caras desencajadas, pies
deshechos, si se paran se mueren...pero me sorprende como tienen
motivación para ponerse a "trotar". Eso es algo que me falta a mí. Yo
soy más cabezón y para hacerme abandonar es difícil, pero no puedo
motivarme en que queda un rodaje corto de 10km a meta y dar todo aunque
luego al cruzar por meta no pueda moverme en 10 días. Mi cuerpo se
limita en esas situaciones, y piensa que ves despacio y mañana levantaté
sólo con algunas agujetas...no se si es bueno o es malo, pero es así.

Tras estar un buen rato, me como una magdalena pequeña a duras penas, me
tengo que hacer la idea de 2h y en meta, sin mirar relojes ni GPS. Así
que salgo para allá. El parón me viene bien, y poco a poco, con el
transcurso de los kilómetros pego unos trotes. Sin embargo, el camino
era algo irregular, y el terreno y las marcas confusas y te obligaban a
ir despacio para no extraviarte. La ciudad se ve a lo lejos pero no
llega nunca, pero bueno, como en esto tengo experiencia lo mejor es no
mirar y tirar como sea, así que sufriendo un poco, consigo llegar a la
primera calle segoviana. Me paro a sacar el móvil y a decir a los míos
que me quedan unos 2km...y ya está, a partir de aquí, con luz y buen
camino, me pongo a trotar por la confusa entrada a Segovia, por las
calles, enfilando una de ellas que da justo a la plaza del acueducto,
que está repleta de gente aplaudiendo y consiguiendo poner los pelos de
punta entrando bajo uno de los arcos del monumento. Meta!...en ese
momento paro el Garmin sin ver ni tiempos ni distancias, y únicamente
miro el reloj para saber que estoy en sábado, buena señal!...recibo mi
premio y allí están esperando Amparo, Stefan, Eugenia y Pedro mi
llegada. Otra más, de las cuales he aprendido muchas cosas.

Juan Carlos en meta


Cerca tenemos el hotel, así que una ducha y a recoger las mochilas. Sigo
sin tener apenas hambre, aunque me fuerzo a comer un poco de empanada,
ya que es necesario para recuperar. Luego a dormir y al día siguiente a
hacer turismo. Tras levantarme, buenas sensaciones otra vez, el
cansancio y agujetas más o menos normales, pero parece que estoy bien.
Eso significa que no he dado todo, pero tampoco estoy loco de
desgastarme...a pensar en el próximo reto.

Y como había comentado he sacado muchas conclusiones en esta carrera,
que para el futuro, y en especial en recorridos de este tipo me pueden
servir:

-Correr contra el reloj no me va bien. Efectivamente, el querer ir a la
par de alguién más fuerte que yo por intentar conseguir una marca
similar y estar pendiente de cuanto tiempo paro en un avitu, de intentar
sacar un poco de tiempo para descansar más, y en general, de ir a ritmos
en llano y bajada que no son los míos ha hecho desgastarme mucho. Si a
esto le sumas, que en puntos concretos no tuve un descanso para nutrirme
bien y salir inmediatamente para no perder la estela en una caza algo
más rápida hace perder mucha energía que luego lo pagas.

-Mentalmente este tipo de carreras no son mi estilo. En carreras en las
que se puede correr, me resulta imposible estar más de 10m sin pensar en
parar, cambiar el gesto, acelerar, frenar, descansar,..., como ocurre
con carreras más montañeras. Será porque entreno más este tipo de cosas
o porque no soy capaz de concetrarme en este tipo de pruebas, pero es
algo que tengo que mejorar...si puedo.

-Si bien 9 de 10 recomiendan usar prendas de compresión, me voy a pasar
al bando del cab..rón que no las recomienda, o al menos, no aquellas de
sujección más "fuerte". Llevo mucho tiempo entrenando sin pantorrilleras
cualquier tipo de distancia y sólo usando en carreras. Siempre en
carreras acabo con la sensación de gemelos a punto de explotar, pero
esta vez se salió de madre. Si bien por ejemplo mallas del tipo Salomon
Exo sujetan pero no agobian, las pantorrilleras tipo Compressport (talla
máxima!) me matan. Quitarlas fue un alivio para mí. Como recuperador van
geniales, pero en marcha cada vez creo que me entorpecen más. No se que
tipo de gemelo tengo y como se mueve mi musculatura, pero quizás no deje
trabajar completamente al mío.

-Asics Trabucco 14, que si bien veneré modelos anteriores, este me acaba
de confirmar en dos carreras distintas (CSP-115 y MS-100) que la han
cagado con este modelo. La suela es muy floja de amortiguación con
respecto a modelos anteriores (o bien me he acostumbrado a otros
modelos), no ventila nada y se meten piedras y polvo por doquier por
arte de magia. Un desastre, ni en carreras más agresivas y de mas
duración/distancia he acabado últimamente así. Además, la última vez que
acabé con una sensación similar fue en la CMAJ 2011...donde en la última
parte utilice unas Upterra del mismo tipo...curioso...lo siento, pero va
a ser mi última Asics de trail.

-Alimentación en carrera, que si bien sí estoy acostumbrado a comer productos especialmente indicados para la práctica deportiva como geles, barritas y sales, la verdad es que cuando entreno únicamente hago uso de ellos esporádicamente y en pequeños usos. Luego, al llegar a las carreras más rápidas que debes ingerir más cantidad y en mayor proporción no acaban de sentarme del todo bien. Es algo a mirar, pero claro, con lo que valen los productos. Yo soy más de comer sandwichs y cosas de este estilo que creo que me sientan mejor.

-Día previo, pues no cometer el error de estar más de 6h de pie y de comer en grandes cantidades...no hay más que decir, pero bueno, esto es difícil cuando vas a hacer turismo ;-)...

viernes, 10 de agosto de 2012

Entrene veraniego con algo de calor. Cheste-Sot de Chera.

Las vacaciones están ya aquí...pero eso no impide al TTBQ realizar un entrenamiento con final en el agua ;-)...y más si el día escogido para hacerlo resulta que es el inicio de una ola de calor.
Ya desde hace tiempo teníamos en mente completar una etapa que acabase en alguna zona de baño, y que mejor que en un río y su entorno natural donde poder finalizarlo. Así que manos a la obra, una buena etapa de unos 40km desde Cheste a Sot de Chera es un buen reto...y eso hicimos.
Salimos pronto, a "rompedía" enfilánodse por los campos chestanos que se van abriendo haciendo la Manga y adentrándose en una zona algo desconocida pero muy bella como es el barranco Escoba, donde nos metimos por algunas de sus sendas.
Más tarde encaramos por la partida de Canjarán el descenso hacia el pueblo de Gestalgar, lugar donde aprovechamos para beber algo más fresco y meternos energía ante la creciente calor que empezaba a reinar en esos momentos.
Y tras la pausa, nos enfilamos por la Peña María hacia la senda que sube al camino de Pera que se hizo interminable, tanto por el desnivel que tiene que salvar como por la calor que nos azotaba a mediodía...
Sin embargo, todo tiene su recompensa, una larga bajada que desemboca directamente en el "Charco del Gruñidor" donde allí fuímos directos a remojarno...el agua congelada, pero nos vino de perlas...luego a refrescar el interior del cuerpo con unas buenas cervezas...y hasta la próxima! ;-).
Aquí está el track realizado. Ruta Cheste-Sot de Chera

martes, 17 de julio de 2012

Bärenfels Ultra-Trail 2012

Este sábado pasado la parte alemana del Team BBQ volvió a los bosques alemanes para participar en el Bärenfels Ultra-Trail.

El Bärenfels UT suma 64,8km con mas o menos 2000m de desnivel positivo (yo creo que menos) en tres vueltas a un circuito divertido por el pleno bosque alemán. Mas o menos la mitad de la distancia recorre por sendas divertidas y el resto por caminos cómodos. No hay montañas altas, pero tampoco hay ningún tramo llano, ya que el perfil de la carrera es muy nervioso. La carrera tiene cierta reputación, que en mi opinión se debe al hecho que no hay muchas carreras trail similares en Alemania, especialmente en esa zona y por la mala suerte que hace dos años un corredor perdió la vida durante la carrera (infarto). Sin embargo, en España se clasificaría como una carrera relativamente sencilla, comparada con nuestras carreras de montaña. 


Después del abandono en la TMT 50 el Bärenfels UT se ha convertido en un objetivo principal de este año y además se trata de mi carrera número 50, así que me la tomo muy en sério y intento llegar con una preparación física y mental optima. Ultimamente me he puesto las pilas con el entrenamiento y la nutrición y he conseguido perder 4kg. Tengo ganas de ver el resultado.


Llego a Alemania el viernes por la tarde y paso por el dorsal. De esta manera habrá que madrugar menos el día siguiente. En la recogida de dorsales me encuentro con una pareja del Raidlight Team Alemán (claro llevo la sudadera del Team y enseguida se me reconoce ;-)) . Les sorprende que haya un Raidlight Team español, igual pensaban que eran únicos ...


La mañana siguiente sale lluviosa con mucho aire y temperaturs bastantes bajas para Julio. Como ya llevan casi la semana entera con este tiempo, pinta bien para las condiciones del suelo. Vamos, mejor ir con esnórquel ... La salida es en un campo y nos juntamos 212 personas entre las tres distancias (media maratón, maratón y ultra). 66 dos toman salida del Ultra. Salgo en medio del pelotón, ya que quiero evitar picarme con gente que compiten en una distancia mas corta. Mi estrategia es pillar un ritmo vivo pero mantenible, pero sobre todo constante durante toda la carrera. La primera vuelta pasa sin grandes incidencia. Me encuentro bien y intento concentrarme en la navegación, ya que en la segunda vuelta habrá mucho menos tráfico y no podré seguir a nadie. 


Salida


El nombre "Bärenfels" significa "roca del oso" y desde el principio está claro que el tema de la carrera es el oso. Subimos a la "roca del oso" por la "senda del oso", pasando la "cueva del oso" y un oso enorme tallado de madera. También alguno de los corredores locales tienen cara de oso ;-). 
Cada vuelta consiste en un primer tramo de camino sencillo todo corrible, una subida fuerte al punte mas alto, una sección divertida de toboganes y 3km muy complicados de barro al final. La sección final se merece una descripción mas detallada. Consiste en sendas técnicas que cruzan varios barrancos con varias subidas y bajadas cortas pero bruscas, donde resbalar es la norma y se avanza con la ayuda de las ramas de los arboles. Hay que cruzar varios riachuelos y al pasar la primera vez me doy cuenta que hay que atar las zapatillas muy fuerte para no perderlas hundidas en el barro. Eso luego me causará algún dolor, pero nada que no se puede gestionar.

En la segunda vuelta empiezo a ver menos gente. Empiezo a pasar algunos, pero otros me pasan a mi. Decido que es demasiado pronto para luchar por posiciones y mantengo mi ritmo. La sección delicada con mucho barro al final de la vuelta esta vez es mucho peor que en la primera vuelta. El paso de tanta gente ha empeorado bastante las condiciones del suelo y al hacer un paso alto para salir de un agujero empiezo a notar sensaciones de rampa en los isquiotibiales. Intento mantener la calma y en el avituallamiento al final de la vuelta como galletas saladas. Es la ultima comida solida que me tomo. La estrategia es barritas y galletas hasta el maratón y a partir de ahí solamente geles y cualquier calorias liquidas que pueda pillar. Me funciona de cine y esta vez el estomago me respeta. También me tomo un iboprufeno para un dolor en el pied izquierdo que me está empezando a molestar.

En la tercera vuelta empiezo a apretar el ritmo. Voy pasando gente y verles aparecer en las rectas y acercarme me divierte lo suficiente para distraerme del dolor. También doblo a algunos que están en su segunda vuelta. Justo antes de entrar en la zona delicada al final hay una recta larga y veo que no hay nadie delante en por lo menos medio kilometro. Eso significa que es muy poco probable ganar una posición mas, así que decido no arriesgar en la zona técnica, ya que un resbalón en el barro en alguna bajada podría salir costoso. Bajo el ritmo y me limito a mantener la posición. Como nadie de los que he adelantado en los últimos kilómetros tenia cara fresca, no me preocupo demasiado.

Es ahora al ir mas relajado y sin la adrenalina de "la caza" que me doy cuenta del cansancio y de los dolores pequeños. Justo al salir del ultimo barranco a 200m de meta los isquiotibiales derechos ya se rinden y me entra una rampa que me imobiliza medio minuto. Pero ya está hecho y me dirigo a la meta que paso después de 7 horas y 25 minutos de lluvia y barro. Ahí me dicen que soy el 9º hombre (luego me entero de que han llegado también dos mujeres antes, así que 11º general) y el 2º en mi categoría (tiene ventajas esto de hacerse mayor). Me entregan una bolsa de ositos Haribo para seguir el tema de la carrera, 4 latas de cerveza y unas galletas como finisher. Como premio extra me dan un barril de cerveza. No tengo muy claro si es por haber llegado segundo en mi categoria o por haber viajado desde España, pero me conformo ;-). Como la zona de la meta está en medio de un campo fuera del pueblo y hace un tiempo demasiado cañero para que la gente espere ahí mismo, se suspende la ceremonia de entrega de premios. Van dando los premios conforme que la gente llegue a meta y cada uno a su casa. Me da cierta pena que por una vez en la vida que hago podio no poder subir, pero también me llama una ducha caliente y una buena comida que no consiste en geles o barritas. Queda lo mas complicado del día, llevar el barril de cerveza y el resto de los trastos al coche, que está a un kilometro de la zona de meta. Y así es, como curiosidad, que el día siguiente me despierto con agujetas en los brazos ... 


Con mis Premios

miércoles, 4 de julio de 2012

Un gran desastre...

Todos los que amamos la montaña estamos tristes y desolados. Dos paraísos para la práctica de actividades al aire libre se han consumido en pocas horas. Tardaremos años, muchos años, en volverlas a ver igual...

Durante la última semana de junio de 2012 se han producido dos graves incendios en la Comunidad Valenciana que nos han enmudecido. Se trata de los incendios de Cortes de Pallás y de Andilla. Entre ambos han consumido 50000ha en las primeras estimaciones, una barbaridad y todo un desastre tanto ecológico como humano. No hace falta recordar que estas pequeñas poblaciones, casi aisladas, estaban viéndose recuperadas gracias a actividades como el turismo rural, senderismo y deportes de aventura.

Particularmente, uno se siente triste por una zona que ha sido testigo de innumerables jornadas de deporte, tanto en bicicleta como practicando trail running, y que ahora han sido devoradas por las llamas. El incendio de Cortes de Pallás llega a tener más de 40km en línea recta de alcance, afectando a sitios como la Sierra del Ave, Sierra del Caballón, Motrotón y adentrándose en la Sierra Martés. Afectó a varias comarcas como la Ribera Alta, Canal de Navarrés, y también entre las que uno entrena, como son la Hoya de Buñol y el Valle de Ayora-Cofrentes. Por suerte, el fuego se puedo controlar en las primeras estribaciones de la Sierra Martés mirando desde la parte más occidental del mismo, pero estuvo muy cerca de llegar a parajes como el Fresnal y la Herrada de Gallego, ya en territorio de la comarca de "Utiel-Requena", lo que hubiese sido una catástrofe descomunal.
Como una premonición, justo la semana anterior estuve rodando por la zona, por ese pantano de Forata que se ha cobrado la vida de un valiente que con su trabajo intentaba apagar las llamas, por las inmediaciones de la Sierra Martés donde se detuvo el fuego, cerca de la Sierra del Ave donde todo ha sido arrasado y por supuesto por el Motrotón, símbolo de la población de Yátova, y un pequeño paraje escondido precioso en el cual las llamas lo consumían como un volcán.
Es particularmente triste cuando justo iba a escribir en este medio mi próximo reto a realizar en Agosto, y era precisamente recorrer toda la Hoya de Buñol...ahora no tengo ganas. Casi 40km del recorrido transcurrían por estos parajes, ahora están desolados. Si antes eran totalmente solitarios ahora están muertos, no tengo ganas de volver a verlos, me vienen irremediablemente a la mente las imágenes en su estado anterior y ahora, las fotos y vídeos que me han mostrado dan miedo. Habrá que hacerse a la idea. Quizás como homenaje, en pocas semanas recupere ese ánimo y me entren ganas más que suficientes para corretear por estos parajes como un homenaje a los mismos.
También hay que reseñar el otro incendio, el cual afectó a otras cenas del interior que eran auténticos paraísos, y por los cuales hemos disfrutado de muchas carreras. Sin ir más lejos, apenas dos meses antes se disputó el MaMoVa, carrera de montaña que transcurría por el origen del incendio y que ahora tiene prácticamente más de la mitad de su recorrido calcinado. O del archiconocido GR10 Xtrem, cuyos últimos 30 kilómetros son ahora totalmente negros. Sacañet, la Bellida,..., zonas que costará volver a visitar sin recordar la belleza que guardaban. ¿Qué ocurrirá ahora con estas carreras, con esos caminos, con esos ciclistas que el fin de semana poblaban estos parajes?.
Estos días son tristes para todos los amantes de la montaña...hay que reponerse de ello, y tras el disgusto, no olvidar estos parajes, no dejarles sólos...volver otra vez a ellos es lo que se merecen!.

martes, 12 de junio de 2012

Ultra Trail del Rincón 170km - 2012

Bueno, pues ya estamos de vuelta de otra locura más del componente ibérico del TBQ. En este caso se trata del UTR-170, una carrera de 170km y 6800 metros de desnivel positivo que se disputaba en el Rincón de Ademuz en Valencia, tomando la partida y finalizando en el pueblo de Castielfabib. Una carrera muy interesante, ya que se trata de la primera carrera de esa distancia a disputar en la zona de Levante. Desde el primer momento en que salió la carrera se convirtió en el hito del año. Según los datos que se iban colgando en la web (fotos, comentarios, perfil) parecía una carrera relativamente asequible...


La salida para esta carrera estaba programada a las 19:00 del viernes 8 de Junio en Castielfabib, un pequeño y bonito pueblo del interior desde donde tomaremos la partida unos 28 corredores en la edición de 170 kilómetros, que posteriormente se unirían a los últimos 100 kilómetros una cuarentena de valientes al día siguiente a las 6 de la mañana. Con esto, llegamos sobre las 17:45 al pueblo, tiempo más que suficiente para merendar algo, tomarse una coca-cola y vamos vivir el ambiente...los nervios afloran y uno se prepara mentalmente para saber que va a pasar dos días sin dormir o casi (si las cosas salen bien). Encima me dan el dorsal número 1...que presión jajaja. A medida que se acerca la hora, los corredores nos colocamos sobre el arco de salida y puntualmente a las 19h se da la salida por las estrechas y empinadas calles de la población en busca de los 170 kilómetros que nos esperan.

La verdad es que los primeros kilómetros son muy sencillos, saliendo por caminos entre huertos, con una temperatura más que agradable. Aquí ya comienza a hacerse bastante grupos, con gente muy concienciada a que va a luchar por la victoria y el resto a hacerlo lo mejor que se pueda. Yo me tomo estos kilómetros con relativa tranquilad, calentando y acoplándome al material que voy a llevar durante horas. Con esto, conseguimos llegar al kilómetro 10 en una hora, esto pinta muy bien, aunque todavía no había nada difícil. El siguiente tramo de 10km (hasta la media maratón más o menos) transcurre por una pista en subida continua muy fácil y que se puede llevar a buen ritmo, aunque 5km subiendo se notan. Ya me voy a entonando y cuando llegamos al alto, comenzamos a descender combinando algunos tramos de campo a través, no muy dificultosos, pero sí algo molestos porque a veces rompen el ritmo. Con ello, se llega a Mas del Olmo que es el kilómetro 20 con un tiempo más o menos de 2:15, donde al coincidir con la hora de la cena, me como un bocata que llevaba puesto que el próximo avituallamiento "potente" estará en el km. 45. Aprovecho aquí para sacar ya el frontal e ir en modo "noche" ;-).

Viendo el pérfil ahora queda una subida muy dura, al techo de la Comunidad Valencia, que es el alto de las Barracas (1839m). La subida combina buena pista con trozos de senda bastante empinada y la parte final campo a través con alta inclinación. Si bien no machaca mucho, la subida se hace larga, pero es bonita en la parte final. Llegando al cerro comenzamos un pedazo de bajada campo a través bastante técnico para salir a una sección de pistas/caminos. Aquí debería haber un punto de avituallamiento, pero por una extraña razón, este no está y nos queda hasta el kilómetro 45 un rato, por lo que hay que gestionar bien el agua. Este pedazo permite correr en tramos, aunque nos encontramos con algunas cuestas muy pronunciadas, ya que nos meten por un cortafuegos de nueva apertura. En el kilómetro 40, las pistas/cortafuegos amplíos se cambian por una bonita senda en bajada hasta llegar a este kilómetro 45 que es la Puebla de San Miguel, donde nos encontramos con un avituallamiento completo. Aquí tomamos caldo, bocatas, coca-cola, etcétera...aquí aprovechamos para descansar un poco y tomar aire, porque según los comentarios de carrera vendría la parte más dura...

Tras salir del avitu, pasamos algo de frío, las temperaturas nocturnas por las zonas bajas serán de unos 11º, pero en las cumbres posteriormente con niebla bajarían algo más. Pues nada más salir del avitu, una subidita para calentar rápido, y tras la subida, un bajada bastante vértical donde hay que tener mucho cuidado por ser muy resbalizada y tras esta bajada otra vez a subir, al alto Tortajada, buena subida pero relativamente cómoda. Aquí iba pensando que si esta es la parte difícil, pues no lo es tanto...pero nada más lejos de la realidad. Tras coronar y pasar unos pedazos por una pista cresteando, de forma radical, nos meten por una cortafuegos antiguo muy empinado, y vamos hacia arriba y hacia abajo...el terreno muy complicado, hacia arriba mucha inclinación y hacia abajo descenso muy técnico y difícil, piedra gran suelta y de noche, zonas donde hay que bajar con el culo en el suelo...pero esto no es todo, la sección de cortafuegos nos llevan a zonas de campo a través que culminan en el interior de un barranco, con zonas muy técnicas, con saltos, con zonas con cuerdas, con zonas con mucha precaución y pisada muy mala!!...vamos que prácticamente 12km cuestan más de 4h. Yo que no soy muy bueno en bajada y en este tipo de zonas lo pago con mucha penalización de tiempo. Es en esta zona donde conozco y me junto con un compañero, Luis, con el que decidimos tirar juntos hasta meta y que no se nos haga pesada la carrera. Con ello ya nos amanece y llegamos a Casas Bajas en el kilómetro 65, donde tomamos algo de energía y partimos hacia Ademuz (lugar de partida de la carrera de 100km), con tal de llegar sobre las 9:15h de la mañana. Lo conseguimos no sin antes subir por una montañita que tiene alguna sección dura, y una buena bajada hasta el pueblo. Pero por fin llegamos y podemos disfrutar de un avituallamiento completo, y sobre todo, una ducha y cambio de ropa (la organización permite dejar dos bolsas del corredor) que nos da vida. Yo me meto un plataco de macarrones, algo de caldo y sandía, y sobre las 10 partimos hacia la segunda parte de la carrera, donde según lo previsto y los comentarios sería mucho más fácil que esta primera...ilusos ;-P...

Nada más salir nos llevan por una bonita zona de senderos estrechos por el río Bohilgues, esta zona es preciosa, en continua pero leve subida hasta Vallanca, y que transcurre entre sombras, que nos hace alivarnos algo del calor que se intuye que está haciendo. Tras llegar a Vallanca, el panorama cambia, una subida por senda y llaneando por sendas y caminos sin sombra a medio-día nos hace torrarnos del calor que hace. Además, vemos el pueblo de destino del siguiente avituallamiento, pero la carrera nos da un rodeo por un barranco cercano a la población que nos hace desesperarnos un poco, ya que además del calor, llevamos poco líquido. Pero por fin aparecemos en Negrón, donde a la sombra nos reponemos, hidratamos e intentamos comer algo, ya que nos viene otro punto importante en la carrera, la larga subida al Talayón, que viendo el perfil asusta...y así lo será. Tras salir de Negrón, transcurrimos por camino y luego por campo a través en plena solana, hasta llegar a la falda de dicha montaña. Aquí al menos de vez en cuando hay algún pino, pero la subida es larga con tramos duros, pero no tanto como pensábamos. Aunque claro, con el calor que está pegando y el cansancio que vamos acumulando se hace pesada. Es de este modo que conseguimos subir al Talayón, arriba del todo, donde pasamos el control y vamos hacia abajo hasta buscar el kilómetro 98, que es otro avitu, y un punto importante en carrera, prácticamente los 100km. Si bien desde la cumbre quedarán 4km, este se nos hace largo, puesto que la bajada se realiza por un senda con mucha piedra suelta y bastante inclinación. Tras esto, aparecemos en una pista en plena solana amarilla, yendo justo de líquidos, pero al final conseguimos llegar a este avitu. Aquí, han montado un toldito en medio de la pista, pero aun así el calor es agobiante, son las 15:30h y ya se nota el cansancio. Miramos el perfil hasta el siguiente avitu, kilómetro 110, son 12km que en el perfil un poco ondulado pero no parece difícil...

...pero nos vamos a encontrar con el peor pedazo de carrera. Si bien continuamos yendo por pista, donde Luis se le nota más fuerte en esos momentos que yo, todo cambia bruscamente: una bajada muy pronunciada campo a través nos pone en situación de lo que vendrá, una sucesión de subidas y bajadas por barrancos, en las que hay que utilizar manos para subir y bajando en algún sitio poner el culo ;-)...se hace desesperante, cuesta mucho avanzar. Además, aquí el Sol da de pleno!, nos quemamos y nos queda poco líquido!...pero esta perfil de sierra no se acaba nunca...menos mal que al final aparecemos en un pista con una senda de bajada donde podemos relajarnos un poco...pero el pueblo no llega. Es aquí cuando Luis parece tener problemas en un tobillo, y sobre el kilómetro 108km paramos un poco a que él se tome un ibuprofeno. Tras tomarlo, parece que le hace efecto y continuamos, no sin antes una subida hasta el primer paso por Arroyo Cerezo, donde es otro avitu completo. Tomamos algo rápido y descansamos un poco y nos vamos hacia el siguiente tramo, de 13km y con vuelta otra vez a Arroyo Cerezo. Comenzamos por camino bueno y avanzamos rápido, pero de nuevo, más complicaciones; senda estrecha por el borde de una cornisa con una caida de vértigo hace extremar las precacuciones y otra vez a perder bastante tiempo. Después de esto, pasamos a una senda hasta la Cruz de los Tres Reinos (lugar donde se divide Cuenca, Teruel y Valencia) para bajar otra vez por senda y retomar la cornisa, ya aquí de noche, con más miedo aun si cabe, uff!!...que tramo más angustioso. Con ello, llegamos a las 11h a Arroyo Cerezo. Aquí ya ha venido mi afición a apoyarme y me carga las pilas. En este avitu, comemos y descansamos bien, ya que según el perfil ya no se ven muchas complicaciones y parece factible avanzar más rápido. Sin embargo, Luis comienza a plantearse la retirada, una ampolla pero sobre todo su tobillo le hacen ver las estrellas. Tras meditarlo, decide salir conmigo y nos encaminamos hacia Centenares (kilómetro 137) pero desde la salida de este avitu Luis nota que no va bien, por lo que vamos caminando lentamente, hasta que el cansancio acumulado por ambos, más el tobillo como lo lleva, decidimos esperar al escoba (que venía unos 15 minutos por detrás) para comunicar el abandono y proceda a llevarlo a una zona donde pueda recogerlo. Cuando lo recoge el escoba, yo parto hacia adelante, pero como la carrera no iba a ser fácil otra bajada muy dura y difícil a un barranco y una subida aun mucho más dura, sin descanso...menos mal que ahora viene una sección de pista donde se puede trotar un poco y ganar algo de tiempo. Ya se ve al final el punto de avitu...pero claro, faltaba algo, una bajada por una senda abierta vértical nos iba a machacar más las piernas, uff!!...encima, para llegar al avitu se da un pequeño rodeo!!..ayss!...así que nada, llego a las 4:15 a este punto kilómetro 137, y me dicen que según lo ideal, el último debería salir de aquí a las 4!!...así que nada, me cambio de ropa otra vez (segúndo punto de cambio de la ruta), como algo y salgo cagando leches ;-) hasta el próximo punto de control, que es en Tormón, kilómetro 155...no me rindo y aquí por la rabía y ganas de acabar saco fuerzas de flaqueza. Nada más salir un pedazo donde hay que tener mucho cuidado, muy resbaladizo para dar paso a una subida por senda algo dura (más que nada por las fuerzas) y que luego empalma por una bonita pista en bajada. Más o menos será ya el kilómetro 143, que lo hago bastante rápido cuando de inmediato una subida durísima, con mucho desnivel, menos mal que llevo bastones, vamos matadora. Aquí comienza a verse algo de luz, y ya amanece cuando la acabamos, con un pequeño punto de avituallmaiento en el kilómetro 146, donde tomamos isotónico y a salir pitando por un camino en falso llano...hay que dejarse la vida aquí, hay que llegar a Tormón antes de las 8:30 que es lo estimado para el último. Tras el camino una senda en bajada, no muy mala, pero que machaca mucho, las piernas ya van cansadas, pero aun así, llegamos a las 8:15!...ufff!, comer un poco, tomar aire y salir pitando, tengo de tiempo hasta las 13h, pero los últimos 15km dicen que también son pesados...

Me mentalizo que queda un entrene, y salgo corriendo a tope (a lo que daba en ese momento), y nos meten por sendas de huertos del pueblo, con una pequeña bajada a una cascada y paso por el río donde nos mojamos los pies...esto no mola, ya que por no parar, aun llevo "tiernas" las ampollas de hace 3 semanas en la carrera del CSP y creo que pasará algo malo, sin embargo aguanto y nos meten por el interior del río Ebrón, un paisaje precioso, espectacular, con subidas y bajadas machaconas, pero divertido y precioso, voy corriendo y con fuerza, me he recuperado...y llego al kilómetro 160, y son las 9:30h!...10km en 3:30h ya tengo que hacerlo mal aunque sea rodando...y ploff!! sin avisar la rodilla izquierda me da un pinchazo, y comienzo a caminar, intento volver a trotar y me molesta...el dolor se incrementa, y me cuesta, así que saco bastones para caminar más rápido, pero las molestias se incrementan incluso para andar...y encima viene aun lo mejor, hay que cruzar un río y como no puedo saltar, me mojo ambos pies...y esto provocará que si ya empezaban a hacerse algo de ampollas (que venían de hace 3 semanas del CSP115), pues ahora al estar "recientes" me vayan a volver a salir...aun asi llego a las 10:40 al kilómetro 165!!, allí tengo a los míos que me animan, sólo quedan 5km, relativamente fáciles...que subidon. Aquí me adelantan 3 competidores, y me vuelvo a quedar el último!, pero no importa, voy a ser finisher sí o sí!...

Sin embargo, menudo suplicio, tras el avitu, el dolor me va a más, cada 200m tengo que parar a reposar, y encima el calor aprieta (ese día se dan temperaturas de hasta 38º) y voy lentamente...voy viendo el pueblo, pero no llega...y para colmo la entrada es en subida por una fuerte pendiente...son las 12h, y encaro esta subida...200m me cuestan 9 minutos, pero ya está ahí la calle, comienzo a escuchar aplausos (se están entregando los premios) y entro con toda la gente aplaudiéndome...yo cojeando pero en meta!!...41:09h...170km...emocionado, un reto increíble, la carrera durísima, no por desnivel, sino por el terreno...me entero que de 28 he quedado el 15, incluyendo claro los retirados!...indescriptible la sensación...en ese momento me acuerdo de todos, del apoyo que me dan, en especial mi familia y mi chica, que están a todas horas detrás de mí!!...otro reto más...habrá que pensar en el siguiente!!!...

lunes, 4 de junio de 2012

Trans Montesblancos Trail - Crónica de un Colapso Mental

Después de 46 carreras de record limpio, por fin ha llegado la hora de ver las letras DNF a lado de mi nombre en una clasificación. Viajé a La Puebla de Alfindén en Zaragoza con mucha ilusión para participar en el Trans Montesblancos Trail, una carrera desértica de 50km en semi-autosuficiencia (dan 1,5l de agua en los controles). Esa carrera era mi objetivo principal antes del verano, pero al final no salió como me había imaginado.



La prevision para el sábado es de mucho calor  y así sale el día (al final se mide 43 grados en Zaragoza). Después de depositar la familia en la piscina del pueblo (entrada gratuita para participantes y acompañantes!) paso por el control de material obligatorio y me coloco en la sombra para esperar la salida. A las 13:00 todos nos vamos a la linea de salida y después de unos últimos instrucciones por parte de la organización salimos, yo en tercera o cuarta fila con la intención de empezar con calma. Enseguida salimos del pueblo y nos metemos por pistas y sendas de tierra blanca. La tendencia es de subida, aunque no hay nada que no se puede correr salvo un tramo de unos 100m para subir a un pico. Voy bebiendo de mis dos bidones alternando agua con bebidas isotónica. Voy bien hasta el KM5, pero ya empiezo notar el efecto del calor. Empiezo tener que andar en las subidas y la cabeza me está empezando a dar demasiado vueltas. No consigo distraerme del sufrimiento como en otros situaciones, así que me pongo el iPod. Tengo un podcast inglés sobre ultra-maratones que pienso que me puede motivar, pero resulta que el episodio de hoy es sobre los peligros de la deshidratación. También es mala suerte y como no sirve exactamente para distraerme del calor y la sed, cambio a algo de música alegre. Así llego al primer control en KM9 y recibo mis 1,5l de agua. La gran sorpresa es que la organización ha conseguido llevar neveras al monte, así que el agua está bien fría, aunque solamente durante un par de kilómetros.



A pesar de la alegria del agua fría noto que voy deteriorando. Cada kilometro ando mas. La gente a mi alrededor parecen zombies, pero la mala noticia es que me van adelantando. En el KM15 mi bebida isotónica se ha convertido en sopa caliente y no hay quien se lo traga. Intento comer algo, o mejor dicho bebe una barrita, pero no entra bien. Cuando llego al segundo control en el KM18 ya estoy pensando en abandonar. No me veo tan mal, pero no consigo pensar en otra cosa que todas las horas que me quedan por delante. En otras ocasiones siempre he conseguido pensar solamente en el siguiente control, nada mas, pero hoy no lo consigo. A partir del KM20 la tendencia es de bajada para volver a pasar por el pueblo en el KM28. Tengo que bajar mucho de la bajada andando y la motivación se me va completamente. Consigo tomarme un gel, pero al poco tiempo el estomago empieza a darme problemas. Tengo ganas de vomitar, pero no puedo. La idea de abandonar no me va de la cabeza. Es una sensación curiosa. No tengo rampas ni otros dolores, pero no consigo que me cerebro haga correr a las piernas.
Como ultimo intento de motivarme cambio la música a la banda sonora de Rocky. Ya sé que es patético, pero como ultimo recurso se merece un intento. Llego al control en la entrada del pueblo (KM28), recibo mi agua y después de 2 minutos de no saber que hacer me quito el dorsal y comunico mi retirada a la organización. Hay mas gente que abandona en este momento, pero me voy solo pateando hacia la zona de la salida y meta. Ya me encuentro mejor y empiezo a dudar. En la entrada del polideportivo me encuentro con Alfonso, el director de la carrera y también le digo que abandono. Voy a por una Coca Cola y busco mi familia en la piscina.

Durante lo queda de la tarde intento analizar los errores y decisiones: ¿Hay algo debería haber hecho distinto? ¿Por que me ha afectado hoy el calor mas que otros días? ¿Podría haber podido continuado? He llegado a las siguientes conclusiones:

  • Sí, fisicamente podría haber continuado. Sin embargo, en este momento mi cerebro no me dejó verlo. El calor es así, te quita la capacidad de pensar con calma y solucionar problemas. En otras carreras he continuado en condiciones mucho peores (en lo que se refiere a mi estado físico), pero nunca he tenido un colapso mental como en esta ocasión.
  • No pensé en la carrera como un ultra. Al tener solamente 50km y un perfil "corrible" la traté como un maratón. En cambio, algunos maratones en terreno complicado he conseguido tratar como un ultra en el pasado. En un ultra te esperas tramos malos y andar mucho. También adoptas otras formas de solucionar problemas. Por ejemplo, no se me ocurrió parar 20 minutos en la sombra del control para comer y beber con calma. En un ultra siempre haría eso antes de tomar la decisión de abandonar.
  • Llevar el agua fuera de la mochila en dos bidones no va bien con tanto calor. Se calienta demasiado. La próxima vez utilizaré una bolsa de hidratación dentro de la mochila.
  • Las bebidas isotónicas no hay quien se las toma caliente. Es mejor agua y de vez en cuando un gel para las sales.
  • Las barrtias tampoco entran con el calor. Habrá que hacer pruebas con comida de verdad, por ejemplo algún sandwich, o tomar mas geles.
  • He corrido 5 carreras en 6 semanas. Aunque me encuentro bien fisicamente, igual tanta carga de  carreras me ha quitado las ganas y la fuerza mental para dar lo todo.   
A pesar del fracaso, hay que decir que el Trans Montesblancos Trail es una carrera de excelente organización y vale la pena. Al final si mi intención fuera solamente acabar siempre si sufrir lo minimo, me podría a apuntar a carreras de 5km y ya está. Solamente se aprende algo sobre nuestros limites, sobrepasandolos de vez en cuando (tanto los físicos o come en este caso los mentales). Volveré a intentarlo en el 2013.